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This is a story... The story of the boy you lost to cocaine, the story of an artist, the story of a wannabe, the story of the boy who can't stop smoking, the story of someone who doesn't care when he cares and cares when he doesn't. This is a story. This is my story. So, "ladies and gentlemen, please, take your seat and I hope that you enjoy the show". [Music, writing, illustration, photography]

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Sólo es sexo.

    La yonki de Aurora despertaba del coma en el que había entrado a causa de una clara sobredosis de Prozac con el beso de un príncipe “azul” tras haber luchado contra una puta loca que se convertía en dragón. La puñetera Blancanieves se montaba orgías con los 7 pervertidos con problemas de crecimiento y la pilila corta hasta que llegó su madre vestida de abuela-de-la-España-profunda y le daba una manzana y se quedaba torrija hasta que venía otro puñetero príncipe, un mozo emperifollao, le daba un piquito de mierda y la otra se despertaba para tener orgasmos con el mozo. O la jodida Sirenita. Eso era zoofilia en estado puro. Pero también nos lo pintaron como la bella y dulce historia de una zorrita pelirroja con una buena cola que se la puso dura a otro puto príncipe de mierda, muy guapetón él, que luchó contra viento y marea para que la sardina pelirroja con conchas como wonderbra convirtiese su aleta en dos bonitas y largas piernas que abrir y en las que introducir su polla hasta reventarle la almeja. ¿Y “La Bella y la Bestia”? Una puta gabacha salida del Moulin Rouge que se metía en un castillo con otro puñetero príncipe, con forma de toro y león. Otro relato zoofílico que la compañía Walt Disney nos pintó como si fuese “Titanic”, película la cual ha causado un severo trauma en mi vida.
    La movida es que toda la puta vida nos han pintado como tienen que ser las cosas: el tío, un príncipe; la tía, una mujer florero que espera a que su príncipe la desvirgue muy románticamente. Normal que cuando una tía se abra de patas sea el punto de todas las críticas. Puta, zorra, guarra, ramera, perra. ¿Puto, zorro, guarro, ramero, perro? Al convertir esas palabras al masculino carecen de sentido. Es más, es más fácil que a un tío lo llamen “Puta” que “Chico lujurioso/que cobra por mantener el coito/sátiro/promiscuo”. Hasta ahora, ha habido un claro patrón de conducta sexual inculcado por la sociedad. No culpo a Walt Disney, puesto que la clara culpa la tiene la puta religión, totalmente “penecéntrica”, lo cual hace cuestionarse cómo es que la homosexualidad ha estado tan tabuizada, cuando el pene, de manera tácita, ha sido desde siempre más importante que Dios mismo (me remito a las pruebas: Dios es PADRE, Dios tiene BARBA, y no, no es una mujer con excesiva testosterona en el cuerpo, Dios, creador de todo tiene una POLLA como la catedral de Notre-Dame).
    La cosa empieza a cambiar (aunque no gracias a Dios). Pero esos putos cuentos que nos contaban de niños los absorbimos de manera involuntaria en nuestra cabeza, convirtiéndolos en un esquema del modo en el que tenemos que basar nuestras vidas: EL AMOR ES LA EXCUSA PARA EL SEXO. Pues NO. EL AMOR, además de ser una enfermedad mental transitoria (en la mayoría de los casos, según la mente obsesiva de cada individuo), NO TIENE ORIENTACIÓN SEXUAL. Pero nos enseñan que el hombre ha de enamorarse de una mujer (traducción: sentirse atraido sexualmente por una mujer), la mujer ha de enamorarse de un hombre (traducción: sentirse atraiada por un hombre); con respecto a la homosexualidad, se es un vicioso, pero se tiene que enamorar necesariamente de alguien de su mismo sexo y, en cuanto al bisexual, o no sabe lo que quiere, o es el más vicioso de todos, o simplemente es una patética excusa para esconder su homosexualidad, lo cual ésta última afirmación me parece de lo más absurdo aunque, bueno, en la viña del Señor hay de “to’”. Nos enseñan que el sexo va necesariamente ligado al amor y viceversa. No se puede ser heterosexual y enamorarte de alguien de tu mismo sexo. Es imposible. ¿Por qué? ¿Por que para que haya amor tiene que haber atracción sexual? ¿Desde cuando los sentimientos tienen un buen cipote o dos buenas señoras tetas? Lo siento pero no. La movida va de que todo el amor que surge por atracción se basa en una fantasía creada por esos modelos de cuentos moñas estilo “La Casa de la Pradera”: eres un tío, te pone cachondo como un mono una y empiezas a fantasear en cómo sería tu bella y empalagosa historia a lo Putanieves y los siete comecoños, pues creas una historia y empiezas a obsesionarte con ella hasta creer que puede llegar a ser una realidad, y te enamoras. “Oh-Dios-qué-bonito, estoy enamoradísimo de esa zorra calentorra que me pone la polla tan dura como el plomo”. Partiendo del caso contrario: encuentras a alguien que suple tus necesidades, tus gustos, compartes una historia con esa persona, confianza, amistad, sueños, amigos… Pero tú eres un tío y esa persona que suple tus necesidades también es un tío, por lo tanto ni se te pasa por la cabeza la mera idea de fantasear con compartir tu vida con él, porque no suple tus fantasías sexuales, las cuales obviamente nacen del patrón de conducta sexual que se nos ha inculcado desde antes de salir por la vagina de nuestras madres. Recuerdo que las palabras, etimológicamente hablando de origen griego, y en su práctica nacidas en una cultura, hacen referencia a la tendencia sexual de un individuo, no hacen ninguna mención en ningún momento al sentimiento de amor. Pero en esta demente cultura el amor queda implícito en las palabras heterosexual u homosexual, incluso en la bisexualidad, aunque en su origen probablemente no estuviese implícito. Nos hemos vuelto locos. Porque es demente pensar que vas a encontrar el amor en una rubia de pechos tulgentes y culo respingón, o en un morenazo, alto y cachas. El amor no está en un pene o un clítoris. El amor ni está en el color de pelo, ojos o piel, ni en los músculos, ni en la posición o tamaño de unos pechos. No sé con exactitud lo qué es el amor, pero desde luego no es eso, lo demás es sólo sexo. Simple, natural, divertido, lujurioso. Es sólo sexo. Sin él yo no estaría escribiendo esto y tú desde luego que tampoco lo estarías leyendo. ¿Y vamos a etiquetarnos por nuestra orientación sexual? Orientación, palabra que, además, no indica que tengas que seguir estrictamente un mismo camino. ¿De verdad que hemos convertido lo más importante y natural de nuestras vidas en una puta auto-etiqueta de mierda que nos va a impedir el único camino a la auténtica felicidad? Si no somos 100% felices es porque nosotros bloqueamos el camino. Es sólo sexo. Y nosotros lo disfrazamos porque no nos paramos a pensar que hay algo más allá de él y nos obsesionamos en que las cosas tiene que seguir un patrón que entre nuestra cultura y nosotros mismos nos hemos creado y nos negamos a cambiar, por miedo, por pereza, por cobardía. Pero me niego a afirmar que nuestra vida social se ha de regir por la dieta sexual de cada individuo. No, lo siento, pero eso es sólo sexo. Y lo demás es la enfermedad mental que cada uno haya querido padecer, porque alguien superficial nunca va a encontrar el amor en una persona, encontrará algo parecido en los atributos sexuales. El amor es amor y el sexo es sexo y no van necesariamente cogidos de la mano. Lo correcto en esta vida es ser feliz y punto, ¿y vamos a hacer una montaña de todo esto? Coño, si es sólo sexo.

Posted on Monday, June 18th 2012

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